The Big Marathon: Jamiroquai

Acabose abril y también la maratón de conciertos, en el mismo lugar donde comenzó: Parque O’Higgins. Con algo de nostalgia lollapalooziana llegué a este lugar tras dos horas y media de taco santiaguino, recordando donde Kanye West había cerrado el festival, ahora usado de estacionamiento.

Gracias a que había presupuestado la misma hora que demoré en llegar a ver a Morcheeba, no podré hablar de los shows de Papanegro ni Matahari. Pero con todo respeto, a quien fui a ver fue a Jamiroquai (por lo que no me estresé de más ante el embotellamiento).

Jamiroquai

A las 22.30 comenzó a sonar Rock Dust Light Star, canción que lidera y bautiza a su último disco. Pero los catorce años que llevaba Jamiroquai ausente de nuestro país ameritaron que no fuese un tour relativo a su nuevo álbum, sino que tocaran todos sus grandes éxitos: Cosmic Girl, You give me something, Space Cowboy (confieso que eché de menos la versión que todos hemos escuchado al salir a bailar), Love Foolosophy, Canned Heat, Little L, Deeper Underground, Travelling without moving, Alright, Feels just like it should y otra grande del nuevo disco: White Knucke Ride. A mí parecer, fue casi una aberración que no tocaran Virtual Insanity y personalmente me habría gustado escuchar When you gonna learn.

Pero a la gran voz, el espectacular baile y el carisma de Jay Kay se le perdona todo, ¿no? No faltaron sus estrambóticos pasos y su voz únicamente fue opacada por algunos problemas técnicos que conllevaron contados chirridos agudos y su algo notorio enojo al respecto. Tampoco se ausentó su particular look y el respectivo sombrero que desde el nuevo milenio (a Funk Odyssey-2001) lleva plumas en vez de representar al icónico Buffalo Man.

Bueno, sólo queda esperar que siga la racha de buenos shows viniendo a nuestro país… o quizás no, considerando los estragos que ha causado a mi bolsillo…