Cómo tener un día desastre en nueve pasos

  1. Llegar a mediados de mes con presupuesto de fines de mes.
  2. Salir a trabajar sin precauciones del tipo mirar las predicciones del clima, llevar parka, gorro y/o paraguas.
  3. Perder una hora de trabajo porque éste no se guardó.
  4. Empaparse en el camino de vuelta por no contar con plata para un taxi ni más accesorios de abrigo que un pañuelo, que empapado sobre la cabeza da un look aún más precario.
  5. Gracias a la lluvia, sufrir de un corte de luz que afecta a un terreno de 300 m a la redonda.
  6. Vestirse a oscuras al día siguiente porque el apagón persiste.
  7. No poder salir de la casa porque gracias al corte, el citófono no funciona y la llave, misteriosamente, abre sólo de afuera.
  8. Camino al trabajo encontrarse con alguien más complicado que uno, dado que se le quedaron las llaves en el auto y “prestarle” asistencia en temas de direcciones (ya que no es capitalino) además del presupuesto del resto del mes, para un taxi.
  9. Finalizar con una cosa poca como la especial lentitud en el arranque del computador.

Bueno. Si voy a La Serena, puedo contar con algunos pesitos… y nunca está de más tener material para reírse.