Partir las Fiestas Patrias con el concierto de los Red Hot Chili Peppers… not bad. No sé si habrá sido un impedimento para otros la coincidencia de fechas, pero yo no me arrepiento de haber revivido mi amor musical de juventud.
Sobretodo porque en esencia fueron los mismos Red Hot Chili Peppers de hace diez años. Un Anthony Kiedis con menos pelo y más ropa, un Flea y Chad Smith con más arrugas y bueno… un Josh Klinghoffer en vez de un John Frusciante en la guitarra. Pero revivieron sus grandes éxitos en el concierto en vez de promocionar un disco que apenas lleva semanas en circulación, lo que se reflejó en que las cuantas que tocaron de ‘I’m with you’ no fueron tan coreadas por el público (‘Monarchy of Roses’, ‘Dance, dance, dance’, ‘Ethiopia’, ‘The Adventures of Rain Dance Maggie’) en comparación con sus hits (‘Higher Ground‘, ‘Can’t Stop‘, ‘Tell me baby‘, ‘Around the world‘, ‘Californication‘, ‘Otherside‘, ‘Soul to Squeeze‘, ‘By the way‘, ‘Sir Psycho Sex‘, ‘Give it away‘, ‘Dani California‘, y ‘Under the bridge‘, para la cual en esta oportunidad no tuve que esperar hasta el bis).
Una excelente relación con el público, tratando de hablar hablando en español y desatando el entusiasmo de sus fans con “Flea tiene una bola de estrellas en la cabeza” (WTF?!). Además, dejaron atrás la simpleza de los ’90, dando paso a una mayor riqueza visual en su show. Si bien no se caracterizan por dar un espectáculo para la vista, ésta vez hubo mayor juego de luces y video.
Lo que faltó: no sé si habrá sido el cambio de hombre en la guitarra, pero noté que hubo un par de descoordinaciones entre este instrumento y el bajo de Flea, que también se escuchaba más fuerte que el primero. Además, Anthony perdió la voz en un par de ocasiones. El sonido no fue perfecto.
Vuelvo hacia atrás, a los teloneros. No vi el show completo de Chancho en Piedra y tampoco opinaré acerca de lo que alcancé a escuchar, ya que dado mi poco gusto por esta banda, sería un comentario aún más imparcial. Luego siguió FOALS, que dió un gran show que lamentablemente no fue bien recibido por un público impaciente por la llegada del plato principal. Les tenía poca fe, basado en un par de canciones que escuché de ellos antes de partir al estadio, y sonaban bien en vivo (probablemente tocaron mejores canciones que las que Grooveshark arrojó por defecto en los primeros lugares de la búsqueda). Pero claramente su estilo no era ad-hoc al público funk-rock de los Red Hot Chili Peppers, considerando que se caracterizan por su música indie. Extrañamente este grupo fue elegido por los mismos californianos para telonearlos en este tour.






