Tan sólo al otro lado de la frontera (aunque implique once horas en tránsito, incluyendo escala de seis horas en Lima, Perú): diversas (y muy distintas) culturas iberoamericanas, otra vegetación, otra arquitectura, clima húmedo y caluroso todo el día y mariposas gigantes… cosas que un chileno no ve todos los días.
Un casi obsceno resumen de un viaje con una que otra experiencia.





