Up to the West Coast: Los Angeles, California

Una semana en Nueva York y ya sentíamos que manejábamos el metro como cualquier newyorkino. Lo cual nos llevó a cometer nuestro primer error: calcular una hora para llegar al aeropuerto y aprovechar de tomar desayuno (el mejor desayuno ever en Station Cafe, Brooklyn).

Entonces surgió el primer y pequeño obstáculo: nuestros pases semanales ya no servían… ¿porque ya había pasado una semana? Compramos nuevos boletos y seguimos.

Tras la primera combinación vino el primer error garrafal: tomamos el metro hacia el lado contrario. Nos dimos cuenta un par de estaciones después, así que a subir y bajar maletas nuevamente para tomar el tren hacia la dirección correcta.

Habremos perdido algunos minutos gracias a esta equivocación… nada en comparación con la siguiente. “Este es un tren express… no está parando en todas las estaciones… y la nuestra no está marcada como una estación express. ¿Nos bajamos en la siguiente mejor? ¿Nos bajamos ahora? ¡Ahora, rápido!” (con maletas atrapadas en la puerta para mayor drama).

Una amable operaria del metro nos vio con claros indicios de ir hacia el aeropuerto y nos indicó que tras esta estación, el tren se convertía en local… ¡¿WTF?! &%/%·$·”·”$·”!·”$#¢@#| Sólo quedaba esperar al siguiente tren… diez minutos, veinte minutos, media hora…

Después de un Airtren eternamente lento para llegar al aeropuerto y un JFK más confuso que nada, en donde corríamos de un lugar a otro con las maletas, para adivinar dónde estaba nuestro Terminal, llegamos 15 minutos antes de la hora del vuelo y el personal de Delta no nos dejó pasar… “it’s too late”.

Ahora lo positivo: por “tan sólo” USD$50 por persona pudimos tomar el avión hacia Los Ángeles que salía dos horas más tarde.

New York Subway