Una vacante imprevista

Aunque J.K.Rowling no vaya a cambiar el curso de la literatura, ni creará una nueva corriente, con “Una vacante imprevista” logra exactamente lo que logró con un libro y una lectora menos maduros: que no me quiera despegar del libro, lo lea durante tres estaciones de metro camino al trabajo y aproveche la hora de almuerzo para seguir con la historia.

Una Vacante Imprevista

Si bien concuerdo con la crítica respecto a la crudeza y falta de metáfora de ciertos pasajes -quizás se quedó con la necesidad de descripción que sí es necesaria en la fantasía para graficar el mundo creado-, J.K. Rowling es capaz de generar urgencia por llegar al final y un interés particular en cada personaje, pudiendo diferenciar a la gran cantidad de caracteres que se conjugaban en la novela.

El mayor pero a mi gusto; tal urgencia no se justificó. Después de todo el suspenso y entretención, encontré un tanto desinflado el final, carente de emoción y sin dejar conclusos todos los aspectos de la historia.