Lollapalooza 2014

En base a mi asistencia el día sábado a Lollapalooza 2014, pude concluir lo siguiente: este año no fueron los headliners quienes se lucieron en el festival, sino las bandas más pequeñas.

Capital CitiesPartí el día en grande con Capital Cities, quienes hicieron un show bueno y entretenido, y a pesar de que son nuevos y no cuentan aún con un gran repertorio, recurrieron a los covers con gran maestría, tocando Staying Alive de Bee Gees. Además, el trompetista demostró que es su ingrediente el que hace que no sea “otro grupo hipster más”.

Ellie Goulding también hizo un show impecable, cargado de energía y de su excelente voz. Lo mismo hizo Phoenix, que tocó todos sus grandes éxitos.

Phoenix

Las sorpresas del día: vi unos minutos del show de Baauer que, aunque sonaba bien, no encontré nada distinto de la propuesta de cualquier DJ de electrónica. The Bloody Betroots, en tanto, me recordó mucho a Ghostland Observatory en la primera versión de Lollapalooza: buen show, buena música, pero no logro entender qué estoy escuchando. ¿Música electrónica? ¿Metal? ¿Rock&Roll?

Respecto a los headliners: el único que salvó fue Nine Inch Nails. Del par de canciones que vi de su actuación, noté que son sólidos. Muy por el contrario de los artistas que cerraron la noche…

Baauer

En un minuto estaba muy indecisa de si terminar Lollapalooza conociendo nueva música con Zedd, o honrar a mis ídolos adolescentes, los Red Hot Chili Peppers, viéndolos en vivo por tercera vez. Me ganó el frío y el cansancio, quedándome en el abrigado y cómodo Movistar Arena para ver al autor de “Clarity” y “Stay the Night”. Pero me arrepentí al par de canciones, cuando en vez de empezar con sus hits, lo hizo con una canción de Avicii (Wake me up) y el resto de sus beats, al igual que Baauer, no eran muy distintos de lo que se puede escuchar en cualquier fiesta electrónica. Para que un show de música electrónica me conquiste, tiene que traer algún elemento original a la mesa. Así fue cómo me enamoré de Pretty Lights en la versión 2012 de Lollapalooza: con su toque hip hop y soulfull.

Pero al salir a ver a los Red Hot Chili Peppers, mi desilusión fue doble: los RHCP hicieron el peor concierto que les he visto. Estaban más descalibrados que nunca (en algunos momentos se escuchaba el puro bajo y en otros sólo la guitarra), Anthony Kiedis perdía la voz o la letra dos o tres veces por canción, y cuando el contexto de Lollapalooza daba para tocar sus grandes éxitos, a diferencia del tour de alguno de sus discos, se centraron en canciones de sus últimos y malos discos y en intermedios musicales que no eran ningún aporte. Resultado: un público más frío que (inserte eufemismo acá) y yo camino a casa.