The Prismatic World Tour – Katy Perry en Barcelona

Nunca antes había ido a un concierto de una artista de pop, probablemente porque durante mi oscura adolescencia, no hubo en Santiago conciertos de los Backstreet Boys o las Spice Girls. Pero ahora, tengo la madurez suficiente para aceptar mi eclecticismo musical, que incluye placeres culpables como Katy Perry y el gusto por una que otra canción de Taylor Swift.

Ergo, creo que el único concierto comparable a nivel de show con el de Katy Perry, ha sido el de U2, con dos importantes diferencias a nivel de experiencia personal:

1) El Palau Sant Jordi es más un Movistar Arena que un Estadio Nacional.

2) El nivel de civilización del público catalán y europeo versus el chileno en el concierto.

Consecuencia: aún cuando llegué a la pista en el momento preciso en el que comenzó a presentarse Charli XCX, la artista invitada, quedé ubicada sorprendentemente adelante y una vez que salió Katy Perry a escena, no tuve que pasar ni un momento luchando por mi espacio y bienestar personal. Todo esto hace que un concierto sea MUCHO más fácil de disfrutar.

Katy PerryEn un concierto “suizamente” (no catalanamente) de dos horas (empezó a las 9.00 PM en punto), Katy Perry tocó todas sus mejores canciones. Mis favoritas: Birthday, Teenage Dream y California Gurls. Pero volviendo al show, las visuales eran increíbles, había bailarines, tacos (sí, de los mexicanos) gigantes voladores y momentos en los que Katy Perry volaba por los aires y ella se cambió de vestuario unas 8 veces, por lo menos… traje de neón, de egipcia, de smileys, de fireworks, de palmera, de mariposa, de cumpleaños kitsch y de Kitty Purry. Y cada cambio de look, implicaba una transformación ad hoc del escenario. En el de Kitty Purry, me sentí nuevamente en el musical “Cats”.

Finalmente, destacar el mejor bonus track: escuchar “I love it” en vivo, colaboración de Charli XCX, la artista invitada, con Icona Pop.