La Antigua (y la Hermosa) Grecia

A diferencia del destino anterior, Turquía, Grecia es una civilización que tiene miles de años de historia (sin desmerecer, por supuesto, a la cultura otomana que antecedió la formación del país turco), lo cual es hoy el mayor atractivo que tiene la visita a la ciudad de Atenas.

36º Celcius no son suficientes para que miles de turistas dejen de subir el monte coronado por la Acrópolis, pero los premia una maravillosa visita de la ciudad, un refrescante viento y la imponente presencia del templo de Erecteion, el teatro de Dionisio y, por supuesto, el Partenón. Y por si fuera poco, sólo basta seguir caminando de vuelta a la ciudad, para ver el templo de Zeus Olímpico, el Arco de Adriano y el Ágora Romano. Es realmente impresionante cuanta historia puede concentrarse en un solo lugar.

Pasando de lo grandioso a lo encantador, las callejuelas que rodean la Acrópolis y el barrio de Plaka, están llenos de casas y flores de colores, tiendas de souvenirs, restaurantes de comida griega, escaleras… son el perfecto escenario para acompañar lo majestuoso de la historia del país. Más agradable aún fue recorrerlas de noche, comer un helado, una ensalada griega y tomar un Tsipouros de cortesía, una exquisita bebida tradicional.

Pero la reina de lo pintoresco fue definitivamente la isla de Santorini, hacia donde tomamos un ferry al día siguiente. El plan perfecto fue tener un día de descanso en la playa, disfrutando de la gastronomía del lugar -la excelente verdura local hace una magnífica ensalada griega… el tzatziki, los tomato balls y una sobredosis de yoghurt griego son un must-, y luego un día para conocer la isla, desde Akrotiri, una excavación arqueológica donde fue encontrada intacta una ciudad con 3.600 años de antigüedad, hasta Oia (Ia), que es la postal de Santorini, con sus casas blancas y cúpulas azules al atardecer, frente al mar. Otros puntos del tour fueron la vista de la isla desde Profitis Ilias, almuerzo y descanso en la playa negra, el pueblo de Megalochori y la visita a un viñedo para probar el Vin Santo, un vino dulce típico de Santorini.

Mi detalle predilecto de toda nuestra estancia en Grecia: cuánto me acordé de mi comedia favorita entre todas las comedias, “Mi Gran Casamiento Griego”. Por el restaurante de Perissia, Apolón, con estatuas griegas dando la bienvenida en la entrada, la guía diciendo “Megalochori, comes from the word Megalo, that means big…” y un largo etcétera… Ah, y estoy segura de que Toula me sirvió el almuerzo frente a la playa de Perivolos.