Mission Impossible, Trainwreck & Mad Max

Nuestra* selección de películas ha estado casi invicta últimamente. Si no fuera por True Story, que no me gustó mucho, sería perfecta, pero no la vimos en el cine, así que es como medio punto menos no más.

Mission Impossible: Tiene todos los ingredientes de la saga -twists, momentos de absoluta tensión y uno que otro detalle que va obscenamente más allá de lo verosímil-, pero me gustó más que la anterior, quizás porque tenía doble ración de dichos ingredientes. Entretenidísima.

Trainwreck: Cumple absolutamente con su único objetivo de hacer reír al público y cuenta con todos los típicos elementos narrativos de una comedia romántica -secuencia de los momentos felices, trouble in paradise, big gesture to win him/her back-. Lo más criticable es lo inusual en una película de este tipo: que dure más de dos horas. Estoy segura que el que estas películas duren lo mismo que una cinta para niños (90-120 minutos) es por algo (Yeah, let’s think about it for a second)… Quizás, si vas a tener a cuatro grandes estrellas de la música y el deporte (John Cena, LeBron James, Amar’e Stoudemire y Method Man), quieres darles más líneas para aprovechar su aparición, pero definitivamente había escenas de más.

Mad Max: También una película que mantiene un cierto nivel de tensión desde el inicio hasta el final, pero para mí lo más destacable es que siendo un filme compuesto por puras escenas de acción, se entiende la historia detrás a través de muy pocos diálogos. Y tendré que decir lo obvio: visualmente, es impactante.

Notas al pie:
* Mis plurales suelen referirse a mí y mi marido… Ya saben, con esto del matrimonio todo pasa a ser de los dos, incluso mi blog.